Este año ha demostrado que la era del hombre fuerte ha llegado, sin duda. Presentes en los más altos cargos de gobiernos y organizaciones internacionales, han demostrado una y otra vez que el debido proceso es para ingenuos y que cualquiera puede sobornar para conseguir lo que quiere.
Tomemos como ejemplo a Gianni Infantino, que pretende vender el 20% del torneo de fútbol más prestigioso del mundo. Al igual que Trump, se ha atrincherado en su postura, optando por repartir favores estratégicamente y luego usar su poder para enfrentar a la gente entre sí, en lugar de seguir las reglas. Tras haber aprovechado sus posiciones para cumplir su agenda, sin importar el costo, niegan todo aquello que no desean afrontar, evaden las preguntas que no les gustan y manipulan psicológicamente a cualquiera que se atreva a denunciarlos.
Si bien Infantino y Trump han acaparado los titulares últimamente, las acciones de los responsables de la salud pública a nivel mundial…














