Una empresa de inteligencia privada israelí ha confirmado su participación en la producción de un controvertido vídeo que alega corrupción vinculada a colaboradores del presidente chipriota Nikos Christodoulides, mientras las autoridades continúan examinando las acusaciones.
La empresa, Black Cube, afirmó estar «orgullosa» de su trabajo, declarando que buscaba exponer presuntas irregularidades y contribuir a lo que describió como un «entorno empresarial más transparente» en Chipre.
El vídeo, que circuló por primera vez a principios de este año, parecía mostrar a figuras empresariales y políticas discutiendo contribuciones financieras a cambio de acceso a los responsables de la toma de decisiones. Entre los participantes figuraba un alto ejecutivo de una importante constructora, quien supuestamente sugería pagos continuos para obtener acceso al gobierno.
Black Cube, fundada por exoficiales de inteligencia israelíes, declaró haber colaborado con las autoridades chipriotas y expresó su confianza en que la investigación esclarecerá los hechos.













